Ezequiel.
Me tenía que sentir mal por una mujer que jugo ser alguien que no era, a veces me preguntaba si la mujer que una vez me compartió sus historias era real, realmente me enamore de una mentira…. Porque si, me había enamorado de Mónica y seguía doliendo su traición como aquel maldito día. Caminé con desgana por los pasillos de la mansión y entonces vi a Mónica, fruncí el ceño, al ver que tomaba la mano de aquel chico al que le di trabajo, y se lo llevaba a un lugar más íntimo. Me escondí