Eva miraba por la ventana, analizaba las cosas con calma, su vida había dado varios giros de manera vertiginosa, no llevaba ni un año de haber regresado y ya anhelaba regresar. La vida en Boston era tranquila y eso era lo que de verdad añoraba.
Si su corazón, por un momento, creyó que comenzaba a latir por alguien más, eso se había esfumado o al menos trataba de engañarse con ello.
Ella lo pidió, ella pidió pasar su primera noche a lado de alguien que no fuese Demian, ella pidió enamorarse de al