Tras buscar por toda la ciudad, Alejandro se encontraba desesperado; no podía pensar en otra cosa que no fuera Eva, su amada mujer, su amada futura esposa.
En la televisión se escuchaba la escandalosa noticia de que Sergio Carrasco, el nuevo CEO del grupo Carrasco, había decidido disolver la compañía e irse del país, sin decir a dónde se establecería.
Alejandro, al escuchar todo lo que se decía, solo podía sentir un enorme hueco en el estómago que le hacía querer vomitar.
De pronto, su móv