Tal como lo predijo Alejandro, Sergio Carrasco regresó a casa. Toda su familia lo recibió con halagos y fingiendo que no sabían el motivo de su ausencia.
Sergio lo sabía, pero poco le importaba, puesto que lo más importante para el ahora, era retomar su vida tal como la había dejado anteriormente.
Tan pronto llegó, uno de sus más fervientes lacayos, se acercó a el y le dijo que le daría un reporte de la situación actual.
Era increíble, pero aun el cuerpo de Teódulo Carrasco no había sido sepulta