Serena sintió una punzada en el pecho, de pronto, todos los recuerdos del pasado se le vinieron a la mente. Por inercia, tomó la mano de la niña que estaba a su lado, miró al hombre y sintió como sudor frío le recorría el cuerpo.
Ella quería salir de ahí corriendo, ella había jurado no volverse a cruzar en el camino de aquel despiadado hombre que, un día, la enamoró, la usó y la dejó. De todos los posibles escenarios que un día creyó, este era uno de los que jamás esperó.
- Serena Scott, sé que