Demian se había quedado a dormir en casa de sus padres, esperaba la llegada de Eva, porque el solo hecho de pensar en que su amigo Alejandro la había invitado a cenar le dejaba muchas dudas y no podía esperar para responderlas.
El hombre ya se encontraba en pijama, daba vueltas de un lado a otro en el sofá de la sala, esperaba atento al sonido de la puerta de la entrada.
Casi pasada la medianoche, el chofer de Alejandro entraba dentro de las instalaciones de la casa de los Monroy.
Eva, realmente