- Ahora, Eva, si no tienes nada más que decir, creo que ya perdí mucho tiempo el día de hoy y debo recuperarlo en mi trabajo. No me esperes despierta, voy a llegar tarde. -dijo Alejandro apartando la mirada de ella y enfocándose en documentos que debía revisar.
Eva, sin más palabra, se levantó de la silla, era evidente que Alejandro estaba hablando en serio. Ella iba por respuestas, ya las tenía, pero ahora estaba más comprometida que antes.
Era evidente que ese matrimonio no había comenzado bie