89. Le había robado un beso
Ciro Sandoval
Había pasado una semana desde que Karla despertó. Erik me había dicho que ya estaba en su casa, recuperándose. Le habían adaptado la recámara para que pudiera seguir el tratamiento con comodidad. Durante días pensé en ir a verla, pero el miedo me detenía. Miedo a que me volviera a rechazar… miedo a escuchar otra vez que no me recordaba.
Pero no podía vivir alimentando solo lo que mi cabeza inventaba, y mi cabeza siempre imaginaba lo peor.
Después del trabajo, conduje directo a la