22. Funeral
Emilia Díaz
La policía tardó menos de una hora en llegar, pero la espera se sintió eterna. Apenas cruzaron la puerta, comenzaron con el protocolo para levantar el cuerpo de Lorenzo. Todo sucedía a mi alrededor como en una neblina espesa, lejana, mientras mi mente repetía la escena una y otra vez. La imagen de su cuerpo cayendo por las escaleras, el sonido seco del impacto contra el suelo y el silencio que le siguió… Un silencio tan absoluto que parecía devorar el aire.
Mara no paraba de llorar,