18. Emilia
Christa Bauer
—Hay una chica que me gusta… amm… quisiera ver su rostro cuando lleguemos a la universidad —me explicó Álvaro.
Mi rostro debió reflejar una enorme interrogación.
—¿Por qué tienes que ir por ella a la universidad?
Álvaro esbozó una sonrisa ligera y juguetona.
—Es mi hermanastra… —sonrió de nuevo, esperando mi reacción.
—¿Tu hermanastra? —pregunté, desconcertada.
Él asintió.
—Pero una hermanastra es como si fuera tu hermana. No deberías pensar en ella de esa manera, eso no está bien