15. Ella se había ido
Santiago Sandoval
Regresar a Montenegro se me había hecho eterno, pero al fin había logrado graduarme de mi carrera y era libre. Apenas hacía una semana estuve acomodando todo para poder mudarme cuanto antes. Mi madre aún insistía en que primero trabajara unos años en la Capital, tenía la esperanza de que me retractara de la decisión, pero en Montenegro había alguien que me esperaba, y yo deseaba verla otra vez. Sentir sus labios de nuevo era mi sueño de cada noche. Christa.
—¿Por qué quieres a