Capítulo 9: Amarga verdad.
—¿Quién es el próximo?
La voz del alfa llenó el salón de entrenamiento. Un círculo en la zona sur del castillo donde el suelo era de arena y las vallas de contención de madera. Orion se recostó en las tablas viejas y puso una mueca de disgusto hacia el hombre.
El tipo era alto como un poste, corpulento y tenía una enorme bigote en su rostro. Vestía camisa y pantalón y olía a algo raro que no le gustaba ni a él ni a su lobo, pero bueno. Él no era nadie para juzgar.
«Ya lo estás juzgando lo