Capítulo 8: Un mal comienzo.
—¿Príncipe Marcus? —volvió a llamar el omega, cruzando los brazos a la altura del pecho con aparentemente tranquilidad.
El alfa no respondió de inmediato, se tomó un segundo y acomodó en su asiento.
—¿Qué hace usted aquí? —dijo, una sonrisa molesta en su rostro—. Es impropio de alguien de nuestro nivel el escuchar conversaciones ajenas, príncipe Grevyre.
—Puede ser, aunque para su mala suerte mi nombre fue mencionado justo en el momento en que pasaba —Kallias ladeó el rostro y se encogió de hombros—. Y me dije: "¿Por qué no participar? Veamos qué tienen para decir los hermanos Ralodi de mi"
Marcus negó lentamente, el sarcasmo de Kallias no hacía más que irritarlo.
—Pues no tengo nada que decir —Marcus señaló a la puerta con desdén en la mirada—. Así que por favor, salga de este salón.
Kallias no se movió ni un centímetro, casi parecía estar pegado al suelo. El omega miró alrededor, caminando lentamente con las manos en la espalda baja y una tranquilidad aterradora.
—No me caes