Capítulo 8: Un mal comienzo.
—¿Príncipe Marcus? —volvió a llamar el omega, cruzando los brazos a la altura del pecho con aparentemente tranquilidad.
El alfa no respondió de inmediato, se tomó un segundo y acomodó en su asiento.
—¿Qué hace usted aquí? —dijo, una sonrisa molesta en su rostro—. Es impropio de alguien de nuestro nivel el escuchar conversaciones ajenas, príncipe Grevyre.
—Puede ser, aunque para su mala suerte mi nombre fue mencionado justo en el momento en que pasaba —Kallias ladeó el rostro y se encogió de