Capítulo 15: Lágrimas silenciosas.
Avanzó con paso seguro, cada detalle de su atuendo gritando perfección sin caer en lo recargado. El blanco y el plata resaltaban su porte, el azul profundo en su capa recordaba a un cielo nocturno despejado. Su sola presencia parecía iluminar el salón.
Algunas omega—y no pocos—dejaron escapar suspiros y aromas; otros bajaron la mirada, sofocando sonrisas. El aire cambió, y la atención que había sido de Kallias se volcó hacia él en un instante.
Kirion saludó al rey con un gesto medido, casi prot