Capítulo 15: Lágrimas silenciosas.
Avanzó con paso seguro, cada detalle de su atuendo gritando perfección sin caer en lo recargado. El blanco y el plata resaltaban su porte, el azul profundo en su capa recordaba a un cielo nocturno despejado. Su sola presencia parecía iluminar el salón.
Algunas omega—y no pocos—dejaron escapar suspiros y aromas; otros bajaron la mirada, sofocando sonrisas. El aire cambió, y la atención que había sido de Kallias se volcó hacia él en un instante.
Kirion saludó al rey con un gesto medido, casi protocolario, antes de volverse hacia Kallias. El corazón del joven príncipe dio un salto. El alfa se acercó sin prisa, los ojos fijos en él. Cuando estuvo lo bastante cerca, inclinó el rostro como si fuera a rozar su mejilla, pero en lugar de eso susurró apenas audible:
—Sonríe. Todos miran.
Kallias apenas tuvo tiempo de procesarlo cuando Kirion tomó su mano y la besó con un gesto impecable. El calor recorrió su piel, mezclado con la incomodidad de saberse observado por un salón entero.
El rey, son