LXXI. La incertidumbre de Dominieck
(Kreiger empieza a despertar)
La verdad no recuerdo la última vez que sentí tanto miedo de perder a alguien como lo he sentido hoy, verla prácticamente agonizar tras el dolor envolverla se convirtió en una de las peores imágenes que me había tocado contemplar venir de ella.
Al verla así y aún peor sin poder detenerme para aquel instante, pues no había cosa que pudiera llegar a hacer más que conducir y suplicarle porque aguantara, pedirle aquello irónicamente era lo único que yo en aquellas cir