LXXXVI. Emma y Izra
Dominieck por un momento desvió los ojos de aquel hombre y con interés observo a los alfas una vez dio con ellos — entréguenlo a los lideres, ellos son los que tienen voz y voto en esta decisión.
Tora replico — más bien tenemos, ahora que sabemos la verdad no hay razón para que se te impida cumplir con el papel como líder y como hijo directo del rey alfa.
Dominieck me miró, me sonrió y comentó — como un simple alfa estoy más que bien, no necesito más poder, más allá de recibir de ustedes el dign