El video temblaba ligeramente.
Como si Amelia hubiera estado grabándolo con manos inestables.
La lluvia sonaba de fondo.
Y apenas apareció su rostro en la pantalla… Adrián dejó de respirar.
Porque era ella.
Después de tantos años.
Después de funerales.
De culpa.
De noches destruyéndose lentamente por no haber podido salvarla.
Amelia estaba ahí.
Viva en un último recuerdo.
Las lágrimas comenzaron a caer silenciosamente por el rostro de Adrián.
—No…
La voz salió rota.
Emilia sintió el corazón par