Emilia salió de aquella oficina sintiendo que apenas podía respirar.
Las palabras de Adrián seguían destruyéndola por dentro.
> “La mujer de la que me enamoré… trabajaba para mí igual que tú.”
La lluvia golpeó su rostro apenas salió del edificio, pero ni siquiera la sintió.
Todo dentro de ella dolía demasiado.
Porque ahora entendía el verdadero miedo de Adrián.
No era solo culpa.
Era terror.
Terror de repetir la historia.
Terror de volver a destruir a alguien.
Y aun así… se había acercado a ell