Rafaela sabía que, si no salía de allí inmediatamente, acabaría vomitando frente a todas aquellas personas.
—Con permiso —dijo al jefe, levantándose y saliendo apresuradamente.
Ethan la observó con una expresión seria, sin entender el cambio repentino de comportamiento. Aunque quiso decir algo, no pudo, pues ella ya estaba fuera de su vista.
Al entrar en el baño social más cercano, Rafaela apenas tuvo tiempo de alcanzar el lavabo antes de comenzar a vomitar. Sentía que aquel era el peor momento