No sabía cuánto tiempo había durado aquel beso, pero lo sintió como si fuera una eternidad. Al separarse, miró hacia donde Ethan estaba y ya no lo vio allí.
Al volver la mirada hacia Tácio, lo encontró con una expresión de sorpresa en el rostro.
—Perdóname —pidió, al darse cuenta de lo que acababa de hacer.
—Rafa… —se quedó sin palabras. —Esto…
—Por favor, perdóname por eso, creo que fue el calor del momento, terminé sin pensar bien en lo que estaba haciendo.
—No me pidas disculpas, eso fue muy bueno.
Se acercó una vez más y volvió a besarla con toda la intensidad.
Sintiendo que aquello era un error, lo apartó con el brazo.
—Tácio, por favor, ¡para! —pidió.
—Pero pensé que te había gustado.
Con toda la emoción del momento por haber visto a Ethan y pensar en una solución para alejarlo, ni siquiera se dio cuenta de la bola de nieve que estaba formando.
Besar a Tácio siempre había sido su sueño durante muchos años, pues siempre imaginó lo que sentiría en el momento en que sus labios se s