No sabía cuánto tiempo había durado aquel beso, pero lo sintió como si fuera una eternidad. Al separarse, miró hacia donde Ethan estaba y ya no lo vio allí.
Al volver la mirada hacia Tácio, lo encontró con una expresión de sorpresa en el rostro.
—Perdóname —pidió, al darse cuenta de lo que acababa de hacer.
—Rafa… —se quedó sin palabras. —Esto…
—Por favor, perdóname por eso, creo que fue el calor del momento, terminé sin pensar bien en lo que estaba haciendo.
—No me pidas disculpas, eso fue muy