La comida que habían pedido fue servida, y ella decidió ignorar lo que Tácio acababa de decir. Había cosas que no podrían ocurrir, pues ella consideraba que era demasiado tarde.
—Dijiste que necesitabas mi ayuda. ¿Qué querías decirme? —preguntó ella, recordando el mensaje que él le había enviado.
—Muy bien. —sonrió, percibiendo que ella no quería tocar aquel tema. —Mi hermana menor se va a casar.
—¿En serio?
Tácio tenía una hermana menor, que vivía con los padres. Después de la facultad, se gra