Viendo que una vez más el ambiente se estaba poniendo pesado, Rafaela intervino.
—¿Vamos a parar con esto? Todos somos adultos aquí, ¿no es así?
—Estoy de acuerdo contigo —dijo Tácio. —Kate sabe de mis sentimientos hacia ella, no necesito preocuparme por eso. Mi única preocupación es saber lo imbécil que fuiste con ella al principio.
—Tácio, para con eso —lo advirtió Rafa.
—¿Por qué debería parar? Tú misma dijiste que todos somos adultos aquí. Sabemos muy bien la forma en que él te trató a lo l