—No puede ser verdad... —susurró Kash con los ojos abiertos lleno de horror pegado a la puerta de la habitación de su madre.
—Lo dijo, Kash... Lo dijo... —Klarissa se llevó las manos a la boca, luchando por no gritar.
Los tres se habían quedado aturdidos al escuchar que su madre quería casarse con Maverik.
—Mamá no puede... no puede casarse con Maverik... ¡No puede! —explotó Klarissa de pronto alejándose de la puerta—. ¡No quiero a Maverik! ¡Quiero a mi papi!
—¡Shhh! ¡¿Quieres que nos descub