UN DÍA ANTES:
—No me detectarán —dijo Katherine, acercándose hasta quedar entre las piernas abiertas de Cassian y apoyó las manos en sus hombros, obligándolo a mirarla—. Confía en mí, Cass. Necesitamos saber quién está detrás, incluso con lo fuerte que eres temo, no puedo seguir esperando que vengan por nuestros cachorros. Si los queremos a salvo, tenemos que cazar primero.
Cualquier comentario desdeñoso había desaparecido del rostro de Cassian porque lo que proponía su compañera no le gustaba,