—Adhara, escucha...
Stephano se incorporó con el rostro tenso y la mirada oscura cargada de culpa y dolor.
Su cuerpo grande y marcado por cicatrices de siglos de batallas se tensó.
No intentó cubrirse.
Solo la miró con esos ojos oscuros que ahora parecían cargados de todo el peso que había llevado solo durante tanto tiempo.
—¡Lo sabías! —rugió ella poniéndose de pie de un salto, ignorando su desnudez, la furia dentro de ella era demasiado grande para sentir vergüenza. Sus ojos brillaban con l