—Hace dos años —dijo Stephano mientras volvían de regreso—. Vigilaba los límites del Bosque Oscuro... vi a una hembra.
Cassian entrecerró los ojos tensando la mandíbula.
Aún seguía repitiendo en su cabeza la escena de Maverik acercándose a Katherine y la rabia recorría sus venas de manera explosiva.
—¿Una hembra?
—Sí. Estaba lejos, entre la neblina. Pero la reconocí cuando movió su rostro en mi dirección, ella no me vio, era tu hembra, Alfa.
Cassian lo observó con ojos entrecerrados.
—¿La viste