Cassian no esperó más.
Estaba enfadado, ansioso y celoso.
La levantó de golpe y las piernas de Katherine se cerraron alrededor de su cintura.
Cassian su boca se estrelló contra la de ella en un beso feroz haciendo que Katherine gimiera contra sus labios, clavándole las uñas en los hombros.
Él se movió llevándola a la cama antes de separarse mirándola con deseo.
—Desnúdame —ordenó él entre besos—. Quiero sentirte toda desnuda contra mí. Quiero tu piel contra la mía hasta que no quede ni un centí