***Lía***
Desperté… pero no fue un despertar normal. No abrí los ojos de inmediato, ni me moví. Porque algo dentro de mí ya estaba despierto, algo que no había estado ahí antes. O peor… algo que siempre estuvo… esperando.
Mi cuerpo estaba en calma, pero mi piel… mi piel ardía distinto. No como la noche anterior, ni como deseo, sino que era más profundo, incluso más poderoso.
Tragué saliva y el aire tembló. Abrí los ojos de golpe y el espacio a mi alrededor vibraba como si respondiera a algo inv