La verdad en lo oculto.
**Lía**
La casa de mi padre nunca me había parecido tan ajena. Cada paso que daba dentro de ella se sentía… distinto. Como si ya no fuera mi lugar. Como si algo se hubiera roto antes incluso de cruzar la puerta.
Él estaba donde siempre. Sentado, rígido, como si el tiempo no pasara por él. Pero esta vez… no vine a callar esta vez.
—Tenemos que hablar.
Mi voz no tembló. Y eso pareció incomodarlo más que cualquier grito, Sus ojos se clavaron en los míos, evaluando y midiéndome.
—No es un buen mome