Capítulo 30 — El Despertar del Cónclave
La atmósfera en el penthouse de Elián era, por fin, de absoluta calma. La noche del Sello de Sangre había dejado a Lyra y Elián exhaustos, pero anclados en una certeza inquebrantable. A diferencia del tormento que vivía Daren, Lyra sentía una plenitud sin precedentes. El lazo, la marca, no solo la había protegido de la violencia del desgarro, sino que le había infundido una sensación de potencia silenciosa.
A la mañana siguiente, Elián la miró con una s