Capítulo 44 — El Réquiem de las Sombras
El aire en la Cripta del Primer Vampiro se volvió irrespirable. La llegada de Malakai y sus guerreros había convertido el santuario en un matadero. El choque de acero, los rugidos de los cambiaformas y las explosiones de magia de sangre resonaban contra las paredes de piedra negra. Pero los Ancianos, previendo una traición o una interferencia, revelaron su verdadera fuerza.
De las sombras de los sarcófagos laterales emergieron las Legiones Silenciosa