Capítulo 43 — El Retorno de la Lealtad y el Despertar del Veneno
Nora corría por el bosque con los pulmones ardiendo y los pies ensangrentados. La plata aún le escocía en las muñecas, pero el dolor físico no era nada comparado con el terror que sentía por Lyra. Cada sombra en el camino parecía transformarse en un ejecutor Vástago, y cada crujido de las ramas le recordaba la risa cruel de Daren.
Cuando finalmente divisó las torres de piedra del Enclave de los Renegados, sus fuerzas flaquearo