82. No puedo fallarles de nuevo
Pov Keira
La brisa fría trae un lamento, algo que se escucha casi siniestro. Las nubes oscuras no paran de acumularse sobre el cielo, anunciando la llegada de algo mucho más grande.
Hay un olor en el aire muy parecido a aquel camino ácido por el que tuvimos que correr. Mis pulmones quieren colapsar; mi cuerpo entero se estremece ante el olor desagradable.
Suspiro, alejándome de la ventana, mirando la piedra en mis manos que parece haber perdido su brillo por completo.
Algo pasa en mi Reino,