Pov Leina
Mis pulmones arden de tanto correr; me gritan y me exigen un respiro. Recostada a un árbol, trato de recomponerme, mirando la niebla alzarse sobre este bosque tenebroso y frío.
Estoy demasiado lejos de cualquier manada y, aun así, tengo a mis espaldas a los hombres de Gena pisando mis talones.
Ella es la única que ha podido llegar tan lejos con tal de encontrarme. Sé que sus planes están fuera de los de Bastian; tiene sus propias intenciones y yo no deseo averiguarlas.
Siento una