Pov Leina
Todo el castillo está envuelto en caos y alboroto; todos corren de un lado a otro tratando de huir y salvar sus vidas.
Cómo me gustaría matar sus esperanzas y decir que están perdidos. Ese hombre no dejará a nadie con vida si considera que no serán leales a él, y tristemente yo estoy entre ellos.
La manada arde; las explosiones siguen detonando cada vez más cerca, y me sorprende que no haya querido volar todo el castillo en pedazos.
Mi tonto corazón se emociona pensando que es por mí,