03. Mal presentimiento
Pov Keira
Avanzamos por las calles polvorientas y desoladas de este pueblo gris y pobre; algunas personas se mantienen curiosas desde la ventana, mirándonos.
Jamás en mi vida había visto nada fuera de los muros del palacio; nunca se me permitía salir, hablar con los sirvientes o jugar.
Siempre quise ir a explorar, saber si el mundo era así de hermoso como en los cuentos que me recitaba mi madre, pero al ver este pueblo sin vida, con las calles de tierra y gente que apenas tiene tela para vestir