Los médicos permanecían reunidos en un pasillo amplio, iluminado por una luz blanca que hacía brillar sus batas. El aire soltando ese esor a medicina a ese silencio tenso que se respira después de una intervención complicada. Kerem aún estaba en la sala de recuperación, inconsciente, y ellos conversaban en voz baja, como si incluso el sonido pudiera alterar el delicado equilibrio en el que se encontraba el paciente.
—La cirugía se llevó a cabo dentro de los parámetros —dijo uno de los especiali