Eros
Nadina no llamaba, eran las nueve de la noche, ¿se habrá extendido la cena? Volví a mirar el celular. Le he mandado varios mensajes y ni siquiera los había revisado. No estaba pendiente de su móvil. «Antes ella no demoraba ni un minuto en contestar».
—Estás actuando de la misma manera que lo hacía Nadina, cuando nos dejabas esperando en un restaurante, siempre debíamos de esperarte para que pudieras compartir un momento de amigos.
—¿Qué?
—Te salvas porque no puedo darte la paliza que le pr