El restaurante comenzaba a llenarse a medida que avanzaba la tarde. El murmullo selecto de conversaciones en distintos idiomas flotaba en el aire, mezclado con el tintinear suave de las copas. Jared y Amanda se levantaron de la mesa cuando el maître anunció que un invitado deseaba saludarles.
Amanda fue la primera en notarlo.
Un hombre alto, de porte distinguido, cabello castaño apenas salpicado de canas, avanzaba hacia ellos con una sonrisa segura. Vestía un traje oscuro impecable y caminaba c