Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta de la sala de maternidad se abrió lentamente, como si el mundo entero necesitara pedir permiso para entrar. Y eso era exactamente lo que estaba ocurriendo: David Carter había llegado, y el mundo, al menos el de su familia, necesitaba reorganizarse alrededor de aquel pequeño ser con gorrito azul y nariz respingada.
Helen estaba sentada en el sillón con el bebé en brazos. E







