178.
Un mes tal vez sería tiempo suficiente para entender que Elisa ya no buscaría nada. ¿No era verdad? Me pregunté una y otra vez, pero la verdad es que no tenía ni idea. La paranoia me tenía al límite. Me senté en la que no habíamos abandonado la casa que había conseguido Doña Esmeralda para protegernos. Nicolás no me había permitido regresar a Floralvo, a pesar de que era completamente requerida en el lugar. Pero tenía miedo. Realmente tenía miedo de que Elisa apareciera de nuevo en cualquier mo