Capítulo 74. Desinhibidos.
**Alejandro**
La ciudad parecía contener la respiración mientras cruzábamos en silencio las calles de Medellín. El cielo despejado dejaba ver estrellas fugaces entre las montañas, y la cena aún vibraba en mí como una melodía tenue.
Valentina iba a mi lado, en el asiento del copiloto. Miraba por la ventana con una expresión tranquila, pero sus dedos jugaban con el borde de su falda. Esa ansiedad contenida, ese deseo que reconocía en su respiración cada vez que nuestras miradas se encontraban… me