Capítulo 130. Dos Años de Luz.
**Santiago**
El avión aterrizó sobre un cielo despejado. Medellín brillaba con esa calidez que siempre me sacudía por dentro. Lucía dormía a mi lado, su cabeza sobre mi hombro. Pero mi mente ya estaba en otro lugar: en esa pequeña niña de ojos vivos que ahora llamaba sobrina.
—Iris —murmuré.
Cuando llegamos a la casa de Alejandro y Valentina, escuché las risas desde el jardín antes de tocar el timbre. El portón se abrió y allí estaba: una fiesta sencilla, decorada con guirnaldas de papel, flore