Capítulo 120. Donde empieza el amor.
**Valentina**
Esa noche, el cielo estaba despejado. Las estrellas parecían más cercanas que nunca, como si pudieran bajarse a tocar el suelo con la punta de los dedos. El aire en la finca olía a jazmín, a leña, a renacer.
Después de todo lo que vivimos ese día… necesitaba silencio. No el silencio que pesa, sino el que cura. El que se posa sobre la piel como un bálsamo.
Entramos a la habitación tomados de la mano. No dijimos nada. No era necesario.
Alejandro cerró la puerta despacio, como si tam