Capítulo 69: Sirenas que retumban.
La ambulancia llegó con las sirenas a todo volumen, rompiendo la calma del edificio.
Los paramédicos subieron rápidamente al apartamento y encontraron a Ana en el suelo de la sala, pálida, sudorosa, agarrándose el vientre con desesperación. A su lado, Sofía la sostenía con una expresión de preocupación perfectamente ensayada.
—¡Señora, estamos aquí! —dijo uno de los paramédicos, arrodillándose a su lado—. ¿Cuánto tiempo lleva con contracciones?
—Más de una hora —jadeó Ana—. No... no puedo más.