Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa alianza forjada en el barro y el deseo era una cosa extraña, silenciosa. Tras la huida de Blandini, Elio y Mar no se quedaron en las ruinas jesuíticas. Ese lugar olía a derrota, a la vieja manada. Elio, en un acto simbólico de ruptura con su propio pasado, los guio hacia el sur, estableciendo un nuevo y temporal campamento en la desolación de los campos que se extendían hacia la Patagonia.
«Si Blandini planea encontrarnos, que le cue






