195. El Monstruo en el Maletero, el problema de qué hacer con un rey caído
El viaje de regreso a la cabaña fue un descenso a un nuevo tipo de infierno. El silencio dentro del vehículo era más pesado que el de cualquier vigilia. Era el silencio del después, el que sigue a una victoria que no sabe a triunfo, sino a complicación. En el maletero, el cuerpo inconsciente de Elio era una presencia que lo impregnaba todo, un peso muerto que era a la vez un trofeo y una condena.
Selene miraba por la ventana, pero no veía el bosque. Veía el rostro de Elio, despojado de su arrog