Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa calma en la cabaña era una mentira bien construida. Detrás de la fachada de agotamiento y silencio, se tejía una nueva y siniestra estrategia. Florencio, con la ayuda de Giménez, había pasado la noche localizando al líder mercenario herido. Rizzo no había ido lejos. Se había refugiado en una vieja estación de servicio abandonada en la ruta, un lugar miserable para curarse las heridas y maldecir su suerte. Estaba solo, abandonad







