Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol de la mañana se derramó sobre el claro, pero no trajo calor. Trajo la cruda luz de la realidad. Mar había vuelto del arroyo exhausta, con el cuerpo entumecido por el frío y el alma vaciada por el esfuerzo. Selene no le había dicho si lo había hecho bien o mal. Simplemente, la había escoltado de vuelta a la cabaña y le había señalado el sillón. "Dormí", había sido su única palabra. Y Mar, p







