Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche en el bosque era una criatura diferente. Si de día era un lugar de vida y sombras danzantes, por la noche se convertía en un laberinto de negrura y sonidos desconocidos. El aire era denso y helado, y olía a tierra húmeda y a pino, un perfume que para Selene era el de su hogar, pero que para Mar, ahora, olía a juicio.
Caminaron en silencio hasta la orilla del pequeño arroyo. La única luz era la que se filtraba a través de la






